domingo, 24 de mayo de 2015

EL AS DE LA CAETRA. LA PRIMERA MONEDA ACUÑADA EN TIERRAS ASTUR-LEONESAS

                             
Dupondio, con puñal , lanzas, escudo y falcata.
Subastado por A. Herrero 11-12-2014




Como es sabido los romanos llegaron a Hispania con motivo de las guerras púnicas a finales de S.III antes de nuestra Era comenzando, una vez derrotado el ejército de Aníbal, la conquista de la península ibérica. A finales del siglo I a.C, Roma había ocupado toda ella a excepción de la franja noroeste, habitada según contaba Estrabón, por unos pueblos guerreros y salvajes, los Cántabros y Astures. Ríanse ustedes de Asterix y Obelix, pues estos pueblos a pesar de no tener la poción mágica debían de ser mucho peores. Ni el mismísimo Julio Cesar pudo conquistarlos. Sin embargo, Octavio (futuro Cesar Augusto, primer emperador romano) se lo propuso allá por el año 29 A.C., al objeto de obtener fama y prestigio personal, y poder ofrecer en Roma la conquista completa de Hispania. Las guerras cántabro-astures se desarrollaron entre los años 29 y 19 AC., dándose por finalizadas este último año, sin bien consta que hubo rebeliones posteriores. 


Durante referidos años Roma y Octavio desplegaron en el Norte penínsular (en una zona que comprendería lo que hoy es León, Asturias, Cántabría y parte de Zamora, Palencia y Burgos, a grosso modo), hasta 8 legiones, a saber la legio I Augusta, legio II Augusta, legio IIII Macedónica, legio V Alaudae, legio VI Victrix, legio IX Hispana, legio X Gemina, y legio XX Valeria Flava.

Estas legiones llegadas a la zona entre los años 29 y 25 AC, acamparon en diferentes lugares del territorio hispano, siempre cerca de la zona de conflicto, estableciéndose en lugares que circunadaron la zona máxima de conflicto que fué la cordillera cantabrica tales como Segisamo (Sasamón -Burgos-, donde estuvo el campamento general del flaco oriental, estableciendose en ella I y II Agusta, así como la IIII Macedónica, flanco comandado por el legado Astitio, entre otros), Petavonium (en Rosinos de Vidriales, la X Gemina), Asturica Augusta (Astorga, la V Alaudae y la X Gemina), legio (León, la VI Victrix), Lucus Augusti (Lugo, la V Alaudae ? y/o la VI Victrix?), estas ultimas formando el flanco de guerra occidental comandado por el legado Publio Carisio.

Pues bien, para el pago de los soldados o bien para uso cotidiano y de cambio (si estimamos que el sueldo de los legionarios se abonarían en denarios, como era habitual) se acuñaron en algunos puntos occidentales las llamadas monedas de la caetra, que representan en anverso a Octavio Augusto a izquierda, flanquedado por palma y caduceo, y con leyenda IMP(erator) AVG(usto) DIVI F(ilius). En el reverso se observa la famosa caetra o escudo típico de los guerreros cántabros y astures, que adquirió gran fama entre los legionarios de aquella época, por su bella factura y versatilidad.
As de la caetra. Tipo imperial
Subastado por la casa Marti Hervera 25-11-2011

Fueron las primeras monedas acuñadas en el noroeste peninsular. Se emitieron en tres valores, sestercios (muy raros, solo conocidos 3-4 ejemplares), dupondios (que presentan la modalidad de aparecer con puñal y falcata junto a la caetra de reverso) y el As, de los que existen dos tipos diferenciados, uno más común de menor peso con reverso sin la rodela exterior (o tipo imperial), y otro -como el que mostramos-, con rodela exterior y arte más descuidado (tipo bárbaro).

                                       
As de la caetra. Tipo bárbaro.

Por los hallazgos y tesorillos localizados en los últimos años se estima que los sestercios, dupondios y ases del primer estilo pudieron ser acuñados en Lucus augusti (Lugo), pudiendo estar los ases del segundo grupo acuñados en cecas itinerantes de campaña en los diferentes campamentos legionarios durante las guerras y/o inmediatamente después. (Posiblemente en Asturica Augusta o en la propia Legio). Incluso los propios pueblos astures y aledaños pudieron copiar estos ases, en los casos de los tipos de estilo más tosco.

Las piezas de este segundo grupos de ases han aparecido en los distintos castros astures de todo el noroeste así como en las zonas de acantonamientos de las legiones en la zona de donde se desarrollaron las guerras astur-cántabras y zonas aledañas. Se estima pues que su acuñación debió tener lugar entre los años 27 y 19 a.C.

Estas piezas se complementan con los denarios y ases que el legado Publio Carisio, comandante de la legiones del frente occidental, debió de acuñar también en la época y lugares de guerra y que llevan su nombre y caracteres astures, como el denario siguiente
Denario Augusto 25-23 AC., 
con rodela, lanza y falcata.
Subastado por CNG 8-6-2008

si bien se discute por los diversos especialistas si estos ejemplares pudieron ser acuñados al finalizar la guerra en la colonia de Emerita Augusta, fundada por los veteranos legionarios, o bien en los lugares donde quedaron acantonadas las legiones que quedaron vigilantes finalizada la guerra.

De todas formas, lo que no puede ser discutido es que los ases de la caetra fueron acuñados con motivo de las guerras astures, en la zona de conflicto, tomando un motivo genuínamente astur y que fueron las primeras monedas que usaron nuestros antepasados castreños.