domingo, 14 de octubre de 2012

LAS EMISIONES DEL REINO DE LEON (1085-1230)

Tras la invasión peninsular de los musulmanes en el año 711, un reducido número de caballeros, nobles y gentes corrientes se ocultaron en las montañas de Asturias, formando un grupo de resistencia a los moros en el que estaba a la cabeza un noble heredero de la tradición visigoda peninsular llamado don PELAYO. Todos sabemos esta historia y cómo desde una pequeña cueva de Covadogna, cerca de Cangas de Onís, este grupo se fue haciendo más fuerte, resistiendo a las hordas musulmanas e iniciando el fenómeno que se conoce como LA RECONQUISTA. Así nació el REINO ASTUR-LEONES y, con los años y gracias a mucho sudor y lágrimas, e innumerables batallas, los descendientes de don Pelayo fueron ampliando el territorio conquistado, hasta que ORDOÑO I (850-866) repobló León.


Más tarde, ALFONSO III El Magno (866-910) dividió el Reino entre sus tres hijos Fruela (II), Ordoño (II) y Garcia (I), asignándole a éste León como primogénito por ser el territorio de mayor extensión e importancia, naciendo así el REINO DE LEON propiamente dicho. Para Ordoño quedará Galicia y para Fruela, Asturias. Es el año 910 de nuestra era. Unos años después, ORDOÑO II (914-924) accederá al trono único, y fijará la capital del Reino en León. Sin embargo, el Reino aún no tiene moneda propia y no la va a tener hasta mucho más tarde, entre otras razones por la precariedad económica del pequeño territorio cristiano en aquellos momentos, bajo constante estado de guerra,  siendo lo común por aquel entonces el sistema del trueque para los intercambios y utilizándose también de manera suplementaria el numerario romano existente (denarios, sestercios, dupondios y ases), e incluso la propia moneda musulmana como el dinar de oro y el dirhem de plata.

La primera emisión propia del Reino se realiza bajo el reinado ALFONSO VI El Bravo, rey de León entre 1065 y 1109 (y de Castilla entre 1073 y 1109). Es el primer dinero leonés, acuñado en León. En anverso reza ANFUS REX y en reverso LEO CIVITAS, alrededor de crismón con alfa y omega. Parece que estas emisiones se realizan a partir del año 1085, después de la conquista de Toledo.


URRACA I, reina de León y de Castilla entre 1109 y 1126,e hija de Alfonso VI también acuña en León, pero los dineros que nos han llegado de esa reina son muy raros y escasos. Son dineros de busto o similares a los de su padre con cruz y crismón. Aunque la titularidad del derecho de la acuñación de moneda era potesad del Rey, en esta época se dieron algunas concesiones de la facultad de emitir moneda a favor de obispos y congregaciones religiosas, acuñándose monedas en el Reino de Léon por el Obispo de Santiago de Compostela, y por el abad de Sahagún (en el Monasterio de la localidad).- Son piezas de mayor escasez y rareza, con leyendas alusivas a este hecho, como S IACOBI -santos Iacobi- y IHESUS (como la que se muestra a continuación);


A la muerte de Urraca el reino es heredado por su hijo ALFONSO VII, -El emperador-,(1126-1157) rey de gran importancia pues se hizo coronar IMPERATOR SPANIAE en León. De este reinado nos han llegado varios tipos de dineros, todos ellos en escaso número pero de gran belleza y valor histórico. Alfonso VII, acuño dineros y medios dineros, también llamados meajas, en León, Segovia, Toledo, Avila, probablemente Salamanca y Lugo y mantuvo las concesiones existentes a Santiago de Compostela y Sahagún, 


Pieza de extraordinaria rareza e igual importancia es una pieza alusiva a la capital del Reino en aquélla época, cuya leyenda reza LEO CIVITAS / CAPUT SPANIE:  "ciudad de León, cabeza de España", atribuida al Emperador y que viene a constatar la gran importancia de que gozaba en aquella época el Reino y ciudad de León;



Tras la muerte de ALFONSO VII el Emperador(1126-1157), el Reino de León y Castilla se divide entre sus hijos, quedando León para FERNANDO (II) que reinará entre 1157-1188 y Castilla para SANCHO (III) que solo reinaría un año, siendo sucedido por ALFONSO VIII el de las Navas, en 1158. Consecuentemente con la división del Reino, las acuñaciones van a ser también diferentes y de diferente valor. Las piezas emitidas siguen siendo dineros y medios dineros de vellón, acuñándose por primera vez un pieza de oro a similitud de los dinares musulmanes de ocupación, llamado morabetino, acuñado en León hacia el 1180, bajo FERNANDO II, Rey de León, del que solo se conocen 9 piezas.
 
Morabetino Subastado por Aureo el día 21 de octubre de 2009 
y adjudicado por 50.000 €uros.

En el año 1188, sucede al rey Fernando II, su hijo ALFONSO IX y en ese año se convocan en León las primeras cortes generales europeas conocidas. Este monarca continúa con el sistema monetario de su predecesor, acuñando morabetinos en Salamaca (una de las pieza de la cabecera del blog) y León, y dineros y meajas en diversas cecas como León, Oviedo, La Coruña, Santiago de Compostela, Salamanca y Ciudad Rodrigo. Aquí un dinero de los llamados "leoneses" acuñado en la ciudad de La Coruña



Con Alfonso IX, termina la andura del reino leonés de manera independiente o prominente al más reciente Reino de Castilla, que empezaba ya a ser el territorio emergente en el avance de la reconquista, volviendo a estar unidos a su muerte bajo el cetro de FERNANDO III El Santo, que se titulará ya como rey de Castilla y León. Es el año 1230.- 



jueves, 4 de octubre de 2012

LOS TETRADRACMAS EGIPCIO-PTOLEMAICOS

Otro de los apasionantes retos a que me he enfrentado como coleccionista y amante de la moneda antigua, ha sido la moneda egipcia de la dinastía de faraones conocida como los Ptolomeos (323.-30 A.C), únicos reyes de Egipto que acuñaron moneda, a excepción de una serie de estáteras de oro de la época de Nectanebo II (361-350 AC) que se muestra más abajo, y que son de extraordinaria rareza.

GC Sear nº 6230

Las acuñaciones ptolemaicas fueton importadas de la antigua Grecia, puesto que fueron iniciadas por el primer Ptolomeo y fundador de la dinastía, uno de los generales o diádocos de, Alejandro Magno, conquistador de Egipto, y que a la muerte del mismo quedó al mando de este territorio.

Los Ptolomeos acuñaron estateras y octodracmas en oro, tretradracmas, didracmas en plata y dracmas en cobre (de gran módulo) y divisores. Pero el primer y gran problema que nos encontranos en estas series es que todos los reyes o faraones de la dinastía se dieron en llamar PTOLOMEO, y que en sus acuñaciones no se espeificaba el ordinal de cada uno de ellos. Centrándonos en los TETRADRACMAS, por ser la moneda de plata más conocida y coleccionada de esta época, todas ellos o la gran mayoría presentan en anverso el busto de PTOLOMEO I, (con la excepción de algunos raros de PTOLOMEO IV Philopator y PTOLOMEO V Epiphanes, que llevan su propio busto) y una ágila sobre un haz de rayos en el reverso, con la leyenda PTOLEMAIOU BASILEWS, es decir, PTOLOMEO REY.-


Cómo saber pues a que Ptolomeo pertenece un tetradracma de plata ptolemaico que hayamos adquirido, a un particular, en un mercadillo, o incluso en un bazar en el propio Egipto?

Pues bien, lo primero que tenemos que tener en cuenta es el estilo de la moneda, su factura, su tamaño y peso, que con el paso de los años fue degenerando, como suele suceder habitualmente a lo largo de la historia. En el campo del reverso, al lado del águla, se indica el año reinal del faraón en custión, en letras griegas y a la izquierda, y la marca de ceca de la acuñación a la derecha ;
(PA para PAPHOS (Chipre) y ALEJANDRÍA a partir de Ptolomeo IX,  SA-SALAMINA, SI-SIDON, TI -TIRO, PT Ptolemais,IOP-JOPPA , SW-SOBIOS, etc).

En segundo lugar, y como dato más importante de clasificación, tenemos el año reinal. Desde PTOLOMEO III Euergetes (284-246 AC) hasta PTOLOMEO V (204-180 AC), los Ptolomeos dataron sus acuñaciones con referencia al año en que Ptolomeo I se declaró gobernate de Egipto en solitario, en el año 311 A.C., y es a partir de este cuando debemos de empezar a contar. El año reinal se mostraba en el reverso a la izquierda del águila, y se consignaba con la letra L (= año) y el número en letras del alfabeto griego.- Asi LA es año 1, LB es año 2, LG es año 3, LD año 4, LE año 5,  Lc año 6, LZ año 7, Lh año 8, LJ es año 9 ,   LI año 10,   L K año 20, LIG es año 17,  LKE es año 25, LL 30, etc

A partir de PTOLOMEO VI Philometor (180-145 AC), los años reinales se cuentan generalmente a partir de la ascensión al trono del rey en concreto. Sin embargo, su hermano PTOLOMEO VIII (170/145-116), que fue corregente con él, organiza sus años reinales desde el de su inicial proclamación en el año 170 AC, por lo que sus acuñaciones que llevan años del 26 al 36 dan lugar a la confusión con los de idénticos años de PTOLOMEO VI, pues el estilo de las piezas son muy similiares. Las piezas anteriores al año 26 serian sin duda de Ptolomeo VI, y las posteriores al 36 de Ptolomeo VIII.-

Con PTOLOMEO IX (116-106 y 88-80 AC) y PTOLOMEO X (106-88 AC), sucede algo similar, si bien, los 5 primeros años de reinado de Ptolomeo X Alexander fueron en coregencia con su madre CLEOPATRA III (106-101 AC), llevando el reverso de sus piezas correspondientes a éste periodo dos fechas o años reinales. En solitario marca sus años reinales a partir del 113 AC, fecha de su proclamación como gobernador en Chipre, por lo que las piezas con años reinales anteriores al trece, serían de atribución a PTOLOMEO IX.-

A partir de PTOLOMEO XII,(80-51 AC)  el peso de las piezas se va reduciendo, de los 14,2 gramos hasta los 12-11 gramos en la época de PTOLOMEO XIII (51-47 AC) y su hermana CLEOPATRA VII (51-30 AC), la faraona más famosa de Egipto. Los tetradracmas de Ptolomeo XIII se acuñaron bajo el gobierno conjunto de ambos. En ellos la plata era de muy baja calidad y el estilo es diferente a los anteriores. De Cleopatra como tal se conservan únicamente algunas piezas de cobre con su propio busto, muy escasas, y un rarísimo tetradracma acuñado en ASCALON (PALESTINA) GC Sear nº 6077.-

No obstante todo lo dicho, es imprescindible para una correcta clasificación de las primeras piezas egipcias la consulta de un catálogo especializado, siendo el GREEK COINS AND THEIR VALUES (GC) de David Sear, editado por Seaby en 1978-1979, uno de los de más facil comprensión.