viernes, 23 de noviembre de 2012

LAS PRIMERAS MONEDAS

Creo que todos los coleccionistas de monedas y amantes de la numismática nos hemos hecho estas preguntas alguna vez: ¿cuando nacieron las monedas?, ¿en que lugar? ¿quien o quienes fueron los primeros en acuñar una moneda?, ¿para que servían y para que eran utilizadas al principio?

Pues bien, desde el descubrimiento de los metales por los pueblos de la antigüedad,  oro, plata y bronce (éste último hacía el 2.500 a. C.) éstos fueron tenidos en gran estima dotándolos de valor y utilizándolos para los intercambios, pues eran mucho más versátiles, manejables y transportables que las cabezas de ganado que habitualmente se usaban entonces para ello. Así se empezaron a utilizar pepitas de oro o platatalentos (piezas metálicas de gran módulo, peso y valor a similitud de pequeñas pieles de res) y óbolos, (primitivas barras de metal de las cuales seis formaban un dracma -dracmh-palabra griega que significaba empuñar o agarrar, por ser los que se podían coger con la mano cerrada).

Pero fue a principios del siglo VII antes de Cristo cuando en la región griega de Jonia se empezaron a marcar ciertos trocitos de metal por los gobernantes asignándoles un valor fijo en relación a la cantidad de metal que les correspondía (valor intrínseco) para seguridad en las transacciones, naciendo así la primera moneda como tal.


Estas primeras monedas estaban realizadas en un material llamado electrum, que era una aleación natural de oro y plata y se denominaban stater o estátera. El anverso ni siguiera estaba marcado con signos reconocibles y en reverso aparecían una o varias punzonadas. El peso de la estátera era de unos 14 gramos, existiendo piezas fraccionarias de menor peso y valor.



Es posible que casi simultáneamente o unos pocos años después, hacia el año 650 A.C., en el Reino de Lydia, a no muchos kilómetros de Jonia, se iniciara la acuñación de piezas muy similares, pero que representaban ya una impronta, es decir, un carácter reconocido y reconocible del poder que lo emitía, en este caso, una cabeza de león y en el reverso el aludido punzonado.

Unos años más tarde también en Lidia, y bajo el poder del rey Creso (o Kroisos) se acuñan stateras alrededor del año 560 AC. En un primer momento se realizaron en el referido metal de electrón, y en su anverso se representaba una cabeza de león enfrentada a la de un toro, siendo sustituidas unas años más tarde por acuñaciones en oro y plata. Nuevamente su gran seña de identidad era el punzonado de reverso, marca inconfundible de las primeras acuñaciones.



Ya más tarde, cuando el reino lidio cayó bajo el poder del imperio Persa de Ciro II el grande, se acuñan estáteras de oro y medias estáteras o siglos de plata, hacia el año 546 AC, con los mismos tipos anteriores, siendo sustituidas más tarde por los conocidos daric o dáricos, acuñados a partir del 510 AC por Dario I y que mostraban un guerrero arrodillado con arco y flecha en posición de lance, y el clásico punzonado en la parte de reverso.




La práctica de emitir moneda se extendió en esta época, principios del S. VI, a GRECIA, donde un gran número de ciudades comenzaron a acuñar sus propias monedas, primero en la forma almendróide antes referida y reverso incuso, y luego dando lugar a tipos de gran calidad que fueron universalmente reconcidos a partir del siglo siguiente (S.V a.C), tales como los famosos tetradracmas de Aigina (con su tortuga), Corintio (con Pegaso) y Atenas (con su famoso búho, y que se muestra a continuación);


En Egipto, y siguiendo la corriente inciada en Grecía bajo cuya influencia se encontraba, la primera moneda en ser acuñada fue la estatera del faraón Nectanebo II, en los años 361-350 AC,  a la que hemos hecho alusión en la entrada de los Tetradracmas Ptolemaicos.


Durante el siglo IV a.C. y debido a las conquistas del griego-macedónio Alejandro III Magno (356-323 a.C), multitud de territorios adoptaron el tetradracma de plata griego y sus fracciones con la efigie del emperador, conviertiéndose en la gran divisa del mediterráneo oriental y Asía Menor.


En ROMA, hacia el S.IV a C. existieron unas primitivas piezas de valor o grandes lingotes de cobre, llamados aes rude o aes signatum que venían a equivaler inicialmente lo mismo que una cabeza de ganado, divisa de los primeros tiempos como hemos visto, y así venía representado en las propias piezas como se puede observar.
Estos lingotes, eran muy pesados (más de 1,5 kg) y como se puede uno imaginar eran de difícil transporte por lo que su uso quedaba restringido a grandes transaciones. Posteriormene y de manera paulatina estos cobres fueron adoptanto formas más manejables y de menor peso, evolucionado al aes grave o libral que pesaba 327,40 gramos, lo mismo que la libra romana -de ahi su nombre-. Después estos fueron reducidos en peso durante la época de la República Romana, existiendo sucesivamente el aes semilibral, triental, sextanl, y uncial (de donde proviene la onza) que eran piezas ya redondas pero aún de gran módulo, llegando por fin al aes semiuncial, este último de unos 14 grmos, peso que quedó estandarizado bajo el Imperio Romano.


Durante el S. III a C. surgió en Roma el didracma o quadrigatus moneda de plata en la que por primera vez aparece la palabra "Roma" y que fue el precursor del conocido denario.


En la PENINSULA IBERICA, las primeras monedas fueron acuñadas con motivo de las colonizaciones por parte de griegos y fenicios en el siglo V. Os remitimos al respecto a nuestra entrada monedas antiguas en la península iberica antes de la invasión musulmana.

Por último, decir que ya en el segundo milenio antes de Cristo, bajo la dinastía Shang (1.766-1.027 a.C.), ya se utilizaban en CHINA para los intercambios conchas marinas o cipreas a las que se dio un gran valor dada su dificultad de conseguir. Posteriormente en el primer milenio, durante la dinastía Zhou (1.026-256 a.C.), y dada la escasez de las citadas cipreas al aumentar las transacciones, se empezaron a utilizar miniaturas en diversos materiales de estas conchas (en hueso, piedra, jade o metal) y otros objetos como cuchillos de bronce, hachas y representaciones de animales que se reemplazaban por los reales. 


A similitud de las citadas cipreas, ya en bronce, se emitieron las primeras monedas chinas como tal, redondas y con una agujero en el centro para poder ensartarlas con cuerda tal y como se hacía con las conchas marinas, siendo unificados todos los tipos anteriores en una sola moneda de bronce por mandato del primer emperador de toda la China, Qin Shi Huang, de la dinastía Quin (221-206 a.C), de estilo redondo y con agujero cuadrado en el centro, tipo de moneda que perduró durante siglos en China.  

SESTERCIOS, AQUELLAS VIEJAS GLORIAS




Ninguna moneda me ha llamado tanto la atención y ha sido fuente de mi más prendada admiración numismática como los viejos y magníficos sestercios romanos.

Soberbios la mayoría de ellos en su factura, son con su formidable presencia, tamaño y peso respetables, como los buques insignias de la armada imperial romana (con el permiso de los escasos y caros aureos) y por ende, de cualquier colección de monedas antiguas. Desde luego, si con esta moneda los romanos del imperio pretendían transmitir su poder, sin duda lo consiguieron. La mayoría de ellos están realizados en orichalcum, una especie de aleación de cobre y zinc. Su peso de 27,2 gramos, era el doble del AS de cobre, moneda base del sistema imperial romano, pero equivalía a 4 de éstos ya que el oricalco también tenía doble valor. Un denario de plata de la época, valía 2 sestercios y medio, o lo que es lo mismo 10 ases. (Posteriormente la equivalencia bajo a los 16 ases o 4 sestercios).

En su anverso aparecía habitualmente el busto del emperador, y su leyenda hacía referencia a sus títulos y honores, y en su reverso se dibujaban todo tipo de deidades romanas, o bien, hechos significativos de la época, monumentos insignes, victorias, alegorías de todo tipo referidas al emperador en cuestión, etc... Siempre solía aparecer en el reverso la marca S C, que indicaba que la moneda había sido emitida por decreto del Senado de Roma (Senatus Consultum), ya que la moneda de oricalco, cobre o bronce se acuñaba por orden del Senado, quedando esta facultad reservada al emperador en el caso de la plata (denarios y quinarios) y el oro (aureos y quinarios).-

Los sestercios fueron acuñados en su mayoría en Roma, salvo algunos de ellos que lo fueron en la ceca de Lugdugum o Lyon (Francia), y éstos muestran un pequeño globo bajo el busto del emperador.

A continuación una pequeña representación de SESTERCIOS. Arriba en el encabezamiento, se muestra el anverso de un sestercio de Vespasiano (69/79 d.C.).

Sestercio del emperador CALIGULA (37/41 d.C.). En anverso su busto a izquierda, laureado, con inscripción C(aius) CAES(ar) AVG(ustus) GERMANICUS PON(tifex) M(aximus) TR(ibunacia) POT(estas). En reverso la inscripción dentro de laurea S(enatus) P(opulus) Q(ue) R(omanus) OB CIVES SERVATOS que hace referencia a que el orden del Senado debe de ser observado por los ciudadanos. Acuñado en Roma hacia el año 39 d.C.

Sestercio del emperador CLAUDIO.(41/54 d.C.) En anverso busto del emperador laureado a derecha, con inscripción TI(berius) CLAUDIUS CAESAR AVG(ustus) P(ontifiex) M(aximus) TR(ibunancia) P(otestas) IMP(erator). En reverso, la Diosa Esperanza de pie a izquierda con pequeña Victoria en su mano derecha, e inscripción SPES AUGUSTA. Abajo S.C (Senatus Consultus). Acuñado en Roma hacia el año 42 d.C.
  

Sestercio del emperador NERON (54/68 d.C.) Su busto a izquierda, laureado, con globo en la punta del mismo y al empiece la inscripción, lo que indica que fue acuñado en Lugdugum (Lyon). Leyenda NERO CLAUD(ius) CAESAR AVG(ustus) GER(manicus) P(ontifex) M(aximus) TR(ibunancia) P(otestas) IMP(erator). En reverso el desaparecido Arco del Triunfo de Nerón, con cuadriga arriba, y SC.(Senatus Consultus). Acuñada hacia el año 64 dC.

Sestercio del cesar AELIUS (136-138d.C.). Su busto a derecha, con inscripción L.(ucius) AELIUS CAESAR. En reverso,representación de PANNONIA TR (ibunancia) POT(etstas) COS II S.C.(Senatus Consultus)
Acuñado en Roma en 137 dC.


Colección


!¡Que maravilla! No imaginais a aquellos ciudadanos de Roma en el siglo I de nuestra era, acudiendo a las termas y abonando su entrada con una pieza de estas?? O a una joven romana acudiendo al mercado y gastándose un sestercio en la adquisión de fruta o verdura?? O al rudo legionario romano en su día libre pagándose unas pintas de cerveza y unas viandas en una taberna de Roma con uno de estos preciosos bronces?

Y pensar que circularon durante siglos!! sobre todo en la península, puesto que sirvieron de moneda corriente durante la alta edad media, al carecer de numerario de este tipo. Cuantas historias nos podrían contar estas magníficas monedas....



miércoles, 21 de noviembre de 2012

LAS CECAS MEDIEVALES LEONESAS Y CASTELLANAS

Si situar una moneda medieval dentro de un determinado reinado es una tarea que ha motivado multitud de estudios de los más prestigiosos investigadores numismáticos en las últimas décadas, que os puedo decir sobre la determinación, clasificación y atribución de las CECAS o lugares de acuñación de las respectivas series, !un auténtico maremagnum de grandes misterios y cuestiones indescifrables! sobre el que poco a poco se van viendo haces de luz y en el que no obstante lo dicho, existe ya desde tiempo atrás mucha información incontrovertida y por todos admitida.

Uno de los principales problemas, según mi criterio, respecto a la atribución de las cecas en la época medieval, es determinar primeramente si las letras, signos  o símbolos que aparecen en las monedas (como estrellas, puntos, crecientes,..) se refieren realmente a una casa de moneda o ceca, o son señales o contramarcas de los monederos. Según argumenta A. Roma Valdés, con anterioridad a 1200 no hay casas de moneda estables en Castilla y León, por lo que las letras o símbolos que encontramos en las monedas serían marcas de control, de emisión  o de cualquier otro de significado hoy desconocido de los monederos de entonces.
Otras veces piezas que expresan claramente lo que se supondría el lugar de acuñación, como sucede habitualmente en las primeras emisiones de la Edad Media, S. XI y XII, en el Reino de León, bajo Alfonso VI, Urraca, y Alfonso VII, en las que constan las menciones LEONIS, LEGIONENSIS o MONETA LEGIONIS, parece que, como apuntaba ya Rueda Sabater en su trabajos sobre las Primeras acuñaciones de Castilla y León-1991, lejos de indicar el hecho que la labra se hizo en la ciudad de León, se refiere a que la emisión fue realizada por dentro del territorio del Reino y para su circulación en él, pudiendo haber sido acuñada en cualquier ciudad del territorio, pues existe documentación de la época que sitúa cecas en las ciudades de Salamanca, Zamora, Lugo, Léon, y quizás Oviedo entre otras, además de las concesiones existentes a favor las congregaciones religiosas en Santiago de Compostela, Palencia y Sahagún.

Por otro lado, las letras o signos que sirvieron en una determinada época para identificar una ceca no siempre fueron las mismas, y van cambiando de un reinado a otro, como por ejemplo la letra S, que bien puede hacer referencia a Segovía, o a Sevilla, la C, (Coruña, Córdoba o Calahorra) y C,a (Zamora o Zaragoza), dependiendo de la emisión, época o Reino que acuña.

La cosa se complica un poco más, cuando no existe ni referencia nominal alguna ni letra indicativa, y si otros signos como estrellas, puntos, creciente, rombos, roeles,....que en la mayoría de los casos no sabemos que significan. La estrella, no obstante, parece indicar en algunas emisiones que la pieza en cuestión habría sido acuñada en la capital del reino, o lugar donde permanecía la corte regia o taller principal en ese momento, cosa que tampoco está del todo clara.

Con todo, a continuación dejo una pequeña relación de las cecas conocidas, refiriendo en muchos casos el reinado en que emite y con qué signo o letra o a partir de que momento opera la ceca en cuestión. Así,

AVILA : AVILA CIVI , con Alfonso VII.-
AA,A, A, A
Posteriormente a la rara acuñación abulense del Emperador, la ceca vuelve acuñar a partir de Alfonso X, y quizás puedan corresponder a esta ceca dineros ecuestres y de castillo de Alfonso VIII, marcados con una especia de A o N que podría ser una A degenerada. 

ASTORGA? : A
Quizás Astorga pudo acuñar con Alfonso IX la emisión de dinero leonés (león y cruz patada con veneras en los cuarteles), que de otro modo sería atribuible a Orense (Auria), hecho que aún no está confirmado.

BURGOS: B,  B, B, I: ,B, B, BV, BS

CALAHORRA? Con Alfonso VIII- Reino de Castilla-  C, C, C.

CORDOBA (a partir de Alfonso X);  C, C, C, CO, COR.  
Conquistada por Fernando III en 1236.

LA CORUÑA (con Alfonso IX); C, C (a partir de Alfonso X), venera.

CUENCA (a partir de Alfonso X) cuenco: v
Cuenca es conquista por Alfonso VIII, en 1177, y empieza acuñar moneda pronto, quizás ya en 1178.- Su marca es el conocido cuenco, con o sin pie.

GUADALAJARA  G, G, GA

JAEN (con Enrique IV)  JAEN.

LEON (de Alfonso VI a Fernando II)   LEO CIVITAS, LEO CIVI, LEO, LEONI, LEONIS, LEONIS CI/ CIVI, L E, LEGI, LEGIO, LEGIONIS, LEGIONIN, LEGIONEN
Los investigadores actuales, tales como ROMA VALDES y MOZO MONROY, consideran que la mención a León, puede referirse al Reino, y no a la ciudad, pudiendo haber sido acuñadas las piezas que la incorporan en cualquier lugar del mismo. No obstante, cuando se refiere a Civi o Civitas, creo que debe aceptarse que se refiere a que la pieza se ha fabricado en León.
(con de Alfonso IX): Estrella de 5 p- *  ?
(a partir de Alfonso X):    L, L, L, I-, I< .

LUGO ? (Reino de León, con Alfonso IX, según Orol Pernas, en su trabajo Acuñaciones de -Alfonso IX): L, L,

LOGROÑO? (Reino de Castilla, con Alfonso VIII):

LORCA (con Fernándo IV) LO 



MADRID (a partir de Enrique IV) M coronada

MEDINA  del CAMPO (a partir de Enrique II) M

MEDINA DE RIOSECO (con Enrique IV) MDR

MURCIA (a partir de Alfonso X)  M, M, H ,M, M
 Murcia fue conquistada por el Infante Alfonso (luego Alfonso X), durante el reinado de Fernando III - El Santo- en 1246 y comienzan a aparecer monedas acuñadas en este lugar a partir del reinado del rey Sabio.

NAJERA ? con Alfonso VIII :  N. De poder confirmarse que la marca es claramente una N y no una A degenerada podríamos estar ante acuñaciones realizadas en esta ciudad, durante el reinado de Alfonso VIII, que es cuando aparece en dineros ecuestres y de castillo, aunque en atención a lo expuesto al comienzo de la entrada bien podría tratarse de una marca de acuñación.

OVIEDO? (Reino de León, 1126 a 1230) O, O.

ORENSE? A (Auria- con Alfonso IX)Quizás Orense -Auria-,  pudo acuñar con Alfonso IX la emisión de dinero de león y cruz patada con veneras en los cuarteles, que de otro modo sería atribuible a Astorga, hecho que aún está por confirmar.

OSMA, BURGO DE ? (Reino de Castilla, con Alfonso VIII)  O, O

PALENCIA con Urraca I (1109-1126) .BEATI ANTONN / SBANTONIN.- En virtud de una concesión de acuñación otorgada por esa reina mediante privilegio confirmada o ratificado en 1125.-

PLASENCIA ? con Alfonso VIII, Reino de Castilla.-  P, P, D P, D, .Estas marcas que aparecen en dineros de Alfonso VIII, podrían ser atribuibles a esta localidad. La D sería una P muy abierta o degenerada, ya que no se ha encontrado otra explicación para dicha marca, salvo la ya indicada de que se trate de una marca de monedero para emisión o control, conforme lo ya explicado.

CIUDAD REAL  (S. XIV-XV) C R

CIUDAD RODRIGO  R.- al revés. (Reino de León, con Alfonso lX, según Orol Pernas, op.cit.) O quizás marca de monedero y/o acuñación.-

SAHAGÚN ? x X x - IIS (tres cruces en campo junto con la leyenda IIS que según LEON ESPAÑA hace referencia a duos santos, en alusión a los santos Primitivo y Facundo, fundadores del Monasterio o Abadengo de Sahagún que obtuvo la concesión para la acuñación de moneda, en los tiempos de la reina Urraca, concretamente en el año 1.116 y refrendada posteriormente por su hijo Alfonso (VII) en 1.119).

SALAMANCA. E  E  Se atribuye también a Salamanca en un primer momento (con Fernándo II y Alfonso XI)  la marca del puente que representaría el puente romano de la ciudad. Después la letra E, que podría hacer referencia (?) a Elmantika y que aparece en dineros de Alfonso XI, si bien algunos autores piensan que esta letra aludiría a distintos puntos temporales de acuñación de la Extremadura leonesa - Extrema durii -.

Finalmente, aparece con los Tratámara ya a finales del XIV con marca de ceca S A

SANTIAGO DE COMPOSTELAS IACOBI, SIACOBE, BEATI IACOBI, SI entrelazadas. S sobre báculo o cruz latina. Ceca también concesionaria en un principio, como la anterior, que acuño moneda desde los primeros momentos, en base a privilegio concedido por Alfonso VI, y renovado por los monarcas posteriores.)
  
SEGOVIA SOCOVIA, SOCOVIA CIVI, SCOVIA, SVCOVIA CI.
Reino de Castilla (con Alfonso VIII)?  S, S,S
A parir de la Alfonso X-    S,  •S•  •••SE, SG ,SEG
A partir de finales del S XIV-->  acueducto.         

Respecto de la marca de ceca .S. con puntos o los 3 puntos, aun no lo tengo muy claro, y daré mi particular versión en la entrada LAS CONTROVERTIDAS MARCAS DE CECA DE LA S CON PUNTOS, LOS TRES PUNTOS, de este blog.

SEVILLA  S, S,S S V? S S- Acuña moneda medieval a partir de la fecha de su conquista, en 1248, siendo los dineros de Alfonso X los primeros en los que aparece.

SORIA S 0.-

TOLEDO  (Reino de Castilla, S. XI-XII) TOLETUM, TOLETVO, TOLETI, TOLETO CIVI 

Esta mención, al igual de lo comentado respecto a LEON, según las últimas investigaciones, bien puede referirse a la ciudad de Toledo, o al Reino de Castilla denominado por su gran Capital TOLEDO. Por ejemplo, está documentado que algunos pepiones del rey Alfonso VIII fueron acuñados en Segovia y otros lugares, si bien en su leyenda aparece la mención TOLETVO.

Esto parece más claro cuando la mención va en plural TOLETA o TOLETAS , refiriéndose posiblemente a una labra para circular por tierras castellanas.

A partir de Alfonso X, la ceca marca con T, T,T, T, T, TO, TD..

TORO  Cabeza de Toro




VALLADOLID (S. XV) V , V, VA,VA,   También escudete:

VILLALON   V

ZAMORA ça, Ç, Ça ça, Ca

ZARAGOZA  ça
Con Alfonso VII, esta marca ses posible que se refiera a Zaragoza y no a Zamora, que aún no acuñaba por aquellos tiempos, fruto de la toma de esta ciudad por el Emperador para su Reino. Aparece en el dinero equestre que acuño en las ciudades punteras de cada territorio, Lugo, León, Zaragoza, Najera y Toledo.

Además de las cecas citadas, existen otras marca y letras cuyo significado no está claro, como son la F y F vuelta (que quizás como apunta A. Roma en su libro Monedas y Sistemas Monetarios de Castilla y León en la Edad Media, serían unas B degeneradas atribuibles a Burgos, o incluso también E de mala factura, atribuibles a Extremadura, por cuanto en este caso aparecen bajo Alfonso VIII), las letras A T, que se cree corresponden a Atienza, y las letras VR y las VS, todas ellas bajo el reinado del monarca Enrique IV.

Por su parte,¡ las letras P y P I coronadas que aparecen en las acuñaciones de Enrique IV (en cuartillos y blancas) se han atribuido por autores como Domingo Figuerola, Pio Beltrán a una acuñación conmemorativa de la proclamación de la princesa Juana o Isabel, siendo Ana Balaguer en su trabajo Carta de concesión de los derechos de la casa de moneda de Avila a la princesa Isabel (Numisma 155) quien las atribuye sin duda a la princesa Isabel. Así mismo,y más recientemente, el profesor De Francisco Olmos en su artículo La moneda de Isabel La Católica.

Es interesante también el signo de la estrella *, que se atribuye a la marca de ceca de la Corte, (ver artículo de León-España La ceca de la corte y los antecedentes históricos del símbolo de la estrella en Castilla en Numisma 238ya que esta en los tiempos medievales como es conocido no era fija ni tenía carácter de continuidad.

Por último, existen otros signos como la roseta o flor estampada que podrían indicar Sevilla como lugar de la corte, y rombos, roeles º, flor de lis, puntos, etc... que seguramente se tratan de marcas de emisión o de los monederos. A. Roma Valdés, apunta la posibilidad de que habrían existido muy seguramente talleres ambulantes que se trasladarían de un sitio a otro según las necesidades, y estas marcas podrían indicar algo al respecto. En fin como veis, aun en este tema, mucha tela por cortar.

Actualizado a 1/11/2017

domingo, 14 de octubre de 2012

LAS EMISIONES DEL REINO DE LEON (1085-1230)

Tras la invasión peninsular de los musulmanes en el año 711, un reducido número de caballeros, nobles y gentes corrientes se ocultaron en las montañas de Asturias, formando un grupo de resistencia a los moros en el que estaba a la cabeza un noble heredero de la tradición visigoda peninsular llamado don PELAYO. Todos sabemos esta historia y cómo desde una pequeña cueva de Covadogna, cerca de Cangas de Onís, este grupo se fue haciendo más fuerte, resistiendo a las hordas musulmanas e iniciando el fenómeno que se conoce como LA RECONQUISTA. Así nació el REINO ASTUR-LEONES y, con los años y gracias a mucho sudor y lágrimas, e innumerables batallas, los descendientes de don Pelayo fueron ampliando el territorio conquistado, hasta que ORDOÑO I (850-866) repobló León.


Más tarde, ALFONSO III El Magno (866-910) dividió el Reino entre sus tres hijos Fruela (II), Ordoño (II) y Garcia (I), asignándole a éste León como primogénito por ser el territorio de mayor extensión e importancia, naciendo así el REINO DE LEON propiamente dicho. Para Ordoño quedará Galicia y para Fruela, Asturias. Es el año 910 de nuestra era. Unos años después, ORDOÑO II (914-924) accederá al trono único, y fijará la capital del Reino en León. Sin embargo, el Reino aún no tiene moneda propia y no la va a tener hasta mucho más tarde, entre otras razones por la precariedad económica del pequeño territorio cristiano en aquellos momentos, bajo constante estado de guerra,  siendo lo común por aquel entonces el sistema del trueque para los intercambios y utilizándose también de manera suplementaria el numerario romano existente (denarios, sestercios, dupondios y ases), e incluso la propia moneda musulmana como el dinar de oro y el dirhem de plata.

La primera emisión propia del Reino se realiza bajo el reinado ALFONSO VI El Bravo, rey de León entre 1065 y 1109 (y de Castilla entre 1073 y 1109). Es el primer dinero leonés, acuñado en León. En anverso reza ANFUS REX y en reverso LEO CIVITAS, alrededor de crismón con alfa y omega. Parece que estas emisiones se realizan a partir del año 1085, después de la conquista de Toledo.


URRACA I, reina de León y de Castilla entre 1109 y 1126,e hija de Alfonso VI también acuña en León, pero los dineros que nos han llegado de esa reina son muy raros y escasos. Son dineros de busto o similares a los de su padre con cruz y crismón. Aunque la titularidad del derecho de la acuñación de moneda era potesad del Rey, en esta época se dieron algunas concesiones de la facultad de emitir moneda a favor de obispos y congregaciones religiosas, acuñándose monedas en el Reino de Léon por el Obispo de Santiago de Compostela, y por el abad de Sahagún (en el Monasterio de la localidad).- Son piezas de mayor escasez y rareza, con leyendas alusivas a este hecho, como S IACOBI -santos Iacobi- y IHESUS (como la que se muestra a continuación);


A la muerte de Urraca el reino es heredado por su hijo ALFONSO VII, -El emperador-,(1126-1157) rey de gran importancia pues se hizo coronar IMPERATOR SPANIAE en León. De este reinado nos han llegado varios tipos de dineros, todos ellos en escaso número pero de gran belleza y valor histórico. Alfonso VII, acuño dineros y medios dineros, también llamados meajas, en León, Segovia, Toledo, Avila, probablemente Salamanca y Lugo y mantuvo las concesiones existentes a Santiago de Compostela y Sahagún, 


Pieza de extraordinaria rareza e igual importancia es una pieza alusiva a la capital del Reino en aquélla época, cuya leyenda reza LEO CIVITAS / CAPUT SPANIE:  "ciudad de León, cabeza de España", atribuida al Emperador y que viene a constatar la gran importancia de que gozaba en aquella época el Reino y ciudad de León;



Tras la muerte de ALFONSO VII el Emperador(1126-1157), el Reino de León y Castilla se divide entre sus hijos, quedando León para FERNANDO (II) que reinará entre 1157-1188 y Castilla para SANCHO (III) que solo reinaría un año, siendo sucedido por ALFONSO VIII el de las Navas, en 1158. Consecuentemente con la división del Reino, las acuñaciones van a ser también diferentes y de diferente valor. Las piezas emitidas siguen siendo dineros y medios dineros de vellón, acuñándose por primera vez un pieza de oro a similitud de los dinares musulmanes de ocupación, llamado morabetino, acuñado en León hacia el 1180, bajo FERNANDO II, Rey de León, del que solo se conocen 9 piezas.
 
Morabetino Subastado por Aureo el día 21 de octubre de 2009 
y adjudicado por 50.000 €uros.

En el año 1188, sucede al rey Fernando II, su hijo ALFONSO IX y en ese año se convocan en León las primeras cortes generales europeas conocidas. Este monarca continúa con el sistema monetario de su predecesor, acuñando morabetinos en Salamaca (una de las pieza de la cabecera del blog) y León, y dineros y meajas en diversas cecas como León, Oviedo, La Coruña, Santiago de Compostela, Salamanca y Ciudad Rodrigo. Aquí un dinero de los llamados "leoneses" acuñado en la ciudad de La Coruña



Con Alfonso IX, termina la andura del reino leonés de manera independiente o prominente al más reciente Reino de Castilla, que empezaba ya a ser el territorio emergente en el avance de la reconquista, volviendo a estar unidos a su muerte bajo el cetro de FERNANDO III El Santo, que se titulará ya como rey de Castilla y León. Es el año 1230.- 



jueves, 4 de octubre de 2012

LOS TETRADRACMAS EGIPCIO-PTOLEMAICOS

Otro de los apasionantes retos a que me he enfrentado como coleccionista y amante de la moneda antigua, ha sido la moneda egipcia de la dinastía de faraones conocida como los Ptolomeos (323.-30 A.C), únicos reyes de Egipto que acuñaron moneda, a excepción de una serie de estáteras de oro de la época de Nectanebo II (361-350 AC) que se muestra más abajo, y que son de extraordinaria rareza.

GC Sear nº 6230

Las acuñaciones ptolemaicas fueton importadas de la antigua Grecia, puesto que fueron iniciadas por el primer Ptolomeo y fundador de la dinastía, uno de los generales o diádocos de, Alejandro Magno, conquistador de Egipto, y que a la muerte del mismo quedó al mando de este territorio.

Los Ptolomeos acuñaron estateras y octodracmas en oro, tretradracmas, didracmas en plata y dracmas en cobre (de gran módulo) y divisores. Pero el primer y gran problema que nos encontranos en estas series es que todos los reyes o faraones de la dinastía se dieron en llamar PTOLOMEO, y que en sus acuñaciones no se espeificaba el ordinal de cada uno de ellos. Centrándonos en los TETRADRACMAS, por ser la moneda de plata más conocida y coleccionada de esta época, todas ellos o la gran mayoría presentan en anverso el busto de PTOLOMEO I, (con la excepción de algunos raros de PTOLOMEO IV Philopator y PTOLOMEO V Epiphanes, que llevan su propio busto) y una ágila sobre un haz de rayos en el reverso, con la leyenda PTOLEMAIOU BASILEWS, es decir, PTOLOMEO REY.-


Cómo saber pues a que Ptolomeo pertenece un tetradracma de plata ptolemaico que hayamos adquirido, a un particular, en un mercadillo, o incluso en un bazar en el propio Egipto?

Pues bien, lo primero que tenemos que tener en cuenta es el estilo de la moneda, su factura, su tamaño y peso, que con el paso de los años fue degenerando, como suele suceder habitualmente a lo largo de la historia. En el campo del reverso, al lado del águla, se indica el año reinal del faraón en custión, en letras griegas y a la izquierda, y la marca de ceca de la acuñación a la derecha ;
(PA para PAPHOS (Chipre) y ALEJANDRÍA a partir de Ptolomeo IX,  SA-SALAMINA, SI-SIDON, TI -TIRO, PT Ptolemais,IOP-JOPPA , SW-SOBIOS, etc).

En segundo lugar, y como dato más importante de clasificación, tenemos el año reinal. Desde PTOLOMEO III Euergetes (284-246 AC) hasta PTOLOMEO V (204-180 AC), los Ptolomeos dataron sus acuñaciones con referencia al año en que Ptolomeo I se declaró gobernate de Egipto en solitario, en el año 311 A.C., y es a partir de este cuando debemos de empezar a contar. El año reinal se mostraba en el reverso a la izquierda del águila, y se consignaba con la letra L (= año) y el número en letras del alfabeto griego.- Asi LA es año 1, LB es año 2, LG es año 3, LD año 4, LE año 5,  Lc año 6, LZ año 7, Lh año 8, LJ es año 9 ,   LI año 10,   L K año 20, LIG es año 17,  LKE es año 25, LL 30, etc

A partir de PTOLOMEO VI Philometor (180-145 AC), los años reinales se cuentan generalmente a partir de la ascensión al trono del rey en concreto. Sin embargo, su hermano PTOLOMEO VIII (170/145-116), que fue corregente con él, organiza sus años reinales desde el de su inicial proclamación en el año 170 AC, por lo que sus acuñaciones que llevan años del 26 al 36 dan lugar a la confusión con los de idénticos años de PTOLOMEO VI, pues el estilo de las piezas son muy similiares. Las piezas anteriores al año 26 serian sin duda de Ptolomeo VI, y las posteriores al 36 de Ptolomeo VIII.-

Con PTOLOMEO IX (116-106 y 88-80 AC) y PTOLOMEO X (106-88 AC), sucede algo similar, si bien, los 5 primeros años de reinado de Ptolomeo X Alexander fueron en coregencia con su madre CLEOPATRA III (106-101 AC), llevando el reverso de sus piezas correspondientes a éste periodo dos fechas o años reinales. En solitario marca sus años reinales a partir del 113 AC, fecha de su proclamación como gobernador en Chipre, por lo que las piezas con años reinales anteriores al trece, serían de atribución a PTOLOMEO IX.-

A partir de PTOLOMEO XII,(80-51 AC)  el peso de las piezas se va reduciendo, de los 14,2 gramos hasta los 12-11 gramos en la época de PTOLOMEO XIII (51-47 AC) y su hermana CLEOPATRA VII (51-30 AC), la faraona más famosa de Egipto. Los tetradracmas de Ptolomeo XIII se acuñaron bajo el gobierno conjunto de ambos. En ellos la plata era de muy baja calidad y el estilo es diferente a los anteriores. De Cleopatra como tal se conservan únicamente algunas piezas de cobre con su propio busto, muy escasas, y un rarísimo tetradracma acuñado en ASCALON (PALESTINA) GC Sear nº 6077.-

No obstante todo lo dicho, es imprescindible para una correcta clasificación de las primeras piezas egipcias la consulta de un catálogo especializado, siendo el GREEK COINS AND THEIR VALUES (GC) de David Sear, editado por Seaby en 1978-1979, uno de los de más facil comprensión.